miércoles, septiembre 28, 2005

Adiós a dos grosos

Poco a poco, nos vamos quedando sin risa.
Este último lunes, 26 de septiembre para ser exactos, falleció Don Adams, el mítico cómico que diera vida al Superagente 86 en la clásica serie de comedia "Get Smart" ("El Superaente 86", como la conocimos nosotros). Tenía 78 años, y además de haber sido un actor y cómico premiado, había hecho la voz de "El Inspector Gadget" en el también clásico dibujo animado.
Lo curioso es que, también este mes, específicamente el viernes 2 de septiembre, a los 70 años de edad, falleció Bob Denver. Quizás el nombre no suene tan conocido, pero sí es inolvidable su personaje más famoso: Gilligan, el marinero de la exitosísima serie “La Isla de Gilligan”.
Maxwell Smart era un agente despistado, un James Bond re-trucho que se la daba de ganador, y siempre terminaba resolviendo sus casos de espionaje de puro tuje. Gilligan era un marinero más que despistado (digamos, boludo), que intentaba sobrevivir en una isla desierta junto a toda una serie de personajes inolvidables (el capitán, el profesor, la pareja anciana de ricachones, etc.).
En lo personal, ambos personajes me alegraron muchas tardes, al regreso del colegio, lo cual tiene doble mérito si se piensa que ambas series fueron creadas y originalmente emitidas décadas antes de que yo naciera.
Ahora sólo me falta que me digan que se murieron Los Tres Chiflados, y estamos en el horno. ¿Qué? ¿¡Qué están muertos desde 1975!? Que viejo estoy...

lunes, septiembre 05, 2005

Nueva sección: Catarsis

Hoy: Me cago en el calentamiento global
Me cago en las empresas trasnacionales y sus chimeneas llenas de humo que destruyen el agujero de ozono y producen el calentamiento global que hace que toda el agua del planeta sea cada vez más agua y por lo tanto cada vez que hay un puto huracán o un puto terremoto se tengan que morir más de 10.000 personas porque todos los ríos y los mares se desbordan y yo no puedo creer que no haya un puto sistema de alarma que sea efectivo y les pueda avisar con tiempo a esa pobre gente que si no perdió la vida perdió todo lo que tenía y encima nadie los rescata ni les lleva alimentos o ropa o agua potable y encima los va a visitar el hijo de puta de Bush con cara de “que pena lo que les pasó” como si él no fuera responsable por todos sus negociados con el petróleo y el carbón y las empresas de las que hablaba al principio y yo no entiendo para qué carajo hablan tanto Greenpeace y todas las organizaciones del medio ambiente si total nadie les da bola y cuando te dicen “ojo con el calentamiento, que nos va a tapar el agua” uno piensa “y sí, por ahí les va a pasar a mis nietos o en el año 3000” pero no se dan cuenta de que ya está pasando y todas las advertencias eran ciertas y va a llegar el día de que salga de mi casa y el Riachuelo se haya desbordado y me tape la mierda hasta las rodillas y entonces deje de usar desodorante porque en definitiva pienso cuánto tengo yo de responsabilidad y ya no temo por el mundo que le dejamos a nuestros hijos sino por el hecho de saber si cuando ellos nazcan va a haber siquiera un mundo, una escuela donde estudiar, un hospital donde atenderse o una plaza donde jugar a la escondida y no todo un mar de porquería que tape todo lo que conocemos y a todas las personas a las que alguna vez quisimos.

Nota: Esto es catarsis. Escribo todo de corrido. Por lo tanto, no me pidan mucha responsabilidad.

Campaña pública número 2: Todos al anteúltimo vagón del subte

Este proyecto fue originalmente creado por mi hermano, y me parece que tiene sustento teórico como para convertirse en la segunda campaña pública que este blog se empecina en proyectar para hacer de este país un lugar mejor.
En la vida diaria, uno se ve obligado a utilizar el transporte público, a fin de llegar a ese laburo, esa facultad, esa cita con amigos o, ¿por qué no?,ese prostíbulo de la calle Corrientes. Ahora, ¿ese viaje no sería mucho más placentero, y por ende más corto, si te encontraras con algún amigo, o esa chica que tanto te gusta, o simplemente un conocido? Entonces, Etcéterax te propone aumentar las posibilidades de que esto ocurra.
Si sos un/a joven simpático/a y encantador, y te ves obligado a viajar en subte, subite siempre, pero siempre, al anteúltimo vagón. Y difundí esta idea para que todos los que conozcas se suban siempre al anteúltimo vagón. De esta manera, si esta campaña prospera, tendrás muchas más posibilidades de encontrarte con alguien conocido, o simplemente gente con ganas de hablar, incluso de encontrar el gran amor de tu vida (si alguien termina de novio gracias a esta campaña, me recibo de ídolo y, pongo mi propio programa de televisión como el Diego).
¿Cómo podés colaborar? Enviá esta propuesta por mail, pegá afiches en el subte, proponéselo a Zamora para su campaña a Diputado, en fin, lo que se te ocurra.
P.D: La última campaña “El Día del Hijo en vez del Día del Niño” fue un exitazo. Ya hay un proyecto en Cámara de Diputados, y va a ser una de las próximas consignas de la marcha piquetera de Septiembre. ¡Vamos gente, que estas campañas parecen una boludez pero, si las piensan bien, pero así, bien pensadas, son bastante lógicas!